24 de mayo de 2013

Colegio

Desde que Cachorro nació tuve claro que no quería que fuera a la guardería, por suerte, mi madre podría cuidarlo llegado el momento de mi reincorporación al trabajo. 

De eso han pasado casi tres años y ha llegado la hora de la verdad, la hora en la que, mi pequeño felino, ha de acudir a la escuela por primera vez.

Mentiría si dijera que estoy tranquila y que este cambio en la vida de mi hijo no me preocupa, por ello, seré lo más sincera posible y no me avergüenzo al afirmar que no me hace mucha gracia que el niño vaya al colegio con tan sólo 3 años. Como no me queda otra me aguantaré, pues la necesidad de trabajar fuera de casa es un hecho y mi madre también necesita un respiro -una cosa es ayudar y otra es otra cosa-.

Pienso que Cachorro, a sus 35 meses actuales, está mucho más avanzado que muchos niños de su edad - de verdad que no es sólo el amor de madre que me invade y nubla la mente- por lo que sé le estamos estimulando y ayudando en su desarrollo a las mil maravillas lo que me lleva a sospechar que el ir al cole no le vaya ayudar a mejorar, notablemente, este aspecto -no es lo mismo atender a un niño en exclusiva que atender a 25 o 30 que serán en el aula de 3 años-. 


También soy de la opinión de que hasta los 6-7 años un niño sólo ha de jugar y disfrutar, ya habrá tiempo de adquirir conocimientos académicos, tenemos todo la vida para ello, de hecho, cuando yo era niña no se escolarizaba a los infantes hasta los 5-6 años y mi generación, al igual que las anteriores, estamos academicamente preparados.

Por otro lado sé que la vida moderna obliga a trabajar fuera del hogar a los dos padres lo que, en muchos casos, imposibilita el cuidado digno de nuestros hijos. Esto no significa que ésto sea lo correcto, tal vez, en vez de tener que llevar a nuestros hijos a centros "especializados" a los 4 meses, bajo el pretexto de que les viene muy bien estar con otros niños, sería mejor, para todos, que los padres pudieran amoldar sus horarios a sus hijos -una locura ¿verdad?-

23 de mayo de 2013

Palabrotas

Al hilo de este artículo me he parado a pensar en mi hijo porque sí, Cachorro, dice palabrotas e insulta. 

Podría excusarlo como hacen otras familias al oír a su hijo llamar tonto a otro niño cuando éste último le quita un coche de juguete -mi hijo no insulta es que lo ha oído en el parque pero no sabe lo que dice- pero no pienso hacerlo porque lo que es es.

Creo que en nuestro caso la palabra que emplea como insulto habitual es estúpido la cual aprendió tras ver un capítulo de la serie Caillou -en él mismo el protagonista ve como un niño mayor llama estúpida a una paloma que le entorpece el paso en su recorrido con el monopatín y desde ese preciso momento lo repite todo el rato llamándole estúpido a cualquier miembro de su familia- Es un hecho que Cachorro no se quedo con el mensaje del capítulo pero sí con la palabrita de marras, la cual emplea a las mil maravillas en el momento preciso y cuando se enfada porque no logra lo que quiere .... eres estúpida vete.

Si bien es cierto la va alternando con tonto y ésta sí que la ha escuchado en casa cada sí cada no.

21 de mayo de 2013

Campamentos de Verano

Se acerca la época estival y con ella las ansiadas vacaciones de verano para nuestros retoños, bueno para los que están en periodo escolar, pues hay otros privilegiados, como Cachorro, que viven en unas perpetuas vacaciones -en septiembre se le acabará lo bueno-

Muchos padres trabajadores a tiempo completo fuera del hogar se preguntan qué hacer con sus hijos esos largos meses de verano, sobre todo, cuando ellos no puede disfrutar al mismo tiempo de vacaciones o de días libres para estar con ellos y piensan en la opción de enviarles a algún campamento.

Existe una amplia gama de colonias de verano, de campamentos de la naturaleza y de granjas taller por la geografía española, pero en Cantabria somo unos privilegiados, pues nuestro mar y montaña son un destino casi obligado para que los niños se expandan y si además es aprendiendo mucho mejor.

Por eso, al hijo de estos pensamientos de lo que está por venir el próximo verano, me gustaría compartir con todos vosotros un proyecto que ha llegado a mis manos y que me parece digno de mención.

No sé si habéis oído hablar de Emprende Kids, es un programa educativo para el fomento de la cultura emprendedora, de ámbito nacional, dirigido a niños de 9 a 16 años, impartido por grandes emprendedores y profesionales innovadores de reconocido prestigio en sus áreas de conocimiento y gran experiencia profesional, que se desarrollará del 11 al 20 de agosto en Cantabria, concretamente en la Finca el Mazoen donde los pequeños podrán disfrutar de los diversos talleres, cuyo lema es “aprender haciendo”, cumpliendo así con el fin de éste proyecto que no es otro que fortalecer conceptos y enseñar a los niños herramientas fundamentales que les permitan desarrollar habilidades relacionadas con la cultura de la innovación y el emprendimiento, siempre teniendo en cuenta sus propias capacidades.

Y como en todo buen proyecto que se precie existe la posibilidad de solicitar una beca -el plazo para solicitarla expira el 31 de mayo- para que nuestro hijo no desaproveche la posibilidad de poder asistir a un campus tan enriquecedor y educativo que hará que el niño de hoy se convierta en un adulto con posibilidades el día de mañana.
Y vuestros hijos ¿van de campamento?

18 de mayo de 2013

Tritón es libre


Estos bien podrían ser nuestros Neptuno y Tritón, dos pececillos de agua fría que llegaron a la Sabana el pasado 22 de junio. Serían la primera mascota de Cachorro, los primeros animales domésticos que entraría en la Leonera.

La verdad es que los Rugientes nunca nos hemos ocupado mucho de ellos, falta de tiempo, pereza absoluta y, por mi parte, un toque de asco extremo al pensar en tener que tocarlos. Pero diré, en nuestra defensa, que los hemos alimentado semanalmente y les hemos dejado disfruta de su jaula de plástico sin intromisiones de minimanos y sin perturbarlos con molestos golpes en la pared de su hogar.

Un año casi ha pasado desde que la abuela de Cachorro se los regalara por su cumple, un año.

En este tiempo Neptuno, pez negro de dos colas, ha tenido sus intentos de sabotaje queriendo morirse en un par de ocasiones, pero no lo ha conseguido, pues en el momento preciso en el que se hacía el enfermo le cambiamos el agua y listo. Pez vivo otra vez.

Pero como dice el refrán "tanto va el cántaro a la fuente..." que al final llega el desastre.

Hará unos días Tritón nos ha dado la sorpresa de que además de ser nadador es contorsionista, siendo su especialidad hacer la U mayúscula. Cachorro no entendía muy bien por qué quiere ser un pez de circo y claro se lo he tendido que explicar.

Verás cariño los peces no viven muchos años, concretamente no suelen vivir más de dos años y como Tritón ya lleva ese tiempo en casa -sí sé me ha hecho largo- ya le toca morirse, es así.
Ah! pues vale mamá, entonces ¿qué va a pasar ahora? 
Pues nada, Tritón se tendrá que ir a vivir al mar, ya no puede vivir más en la pecera porque está muerto.
Ah! y cómo lo llevamos al mar 
Pues lo podemos tirar a la baza -wc- apretar el botón de la cisterna y así llegará al mar. ¿Qué te parece?
Pues... muy bien mamá, buena idea!!! Pero yo no quiero verlo.
Vale allá voy.
Y así es como hemos vivido nuestra primera experiencia con la muerte -he resumido bastante porque me da algo de apuro contar como casi muero del asco cuando Tritón se quedó enganchado en el redeño y lo tuve que coger con la mano, creo que nunca he echado tanto de menos a PapáCachorro-

Vuestros hijos ¿ya han tenido alguna experiencia con la muerte de una mascota?
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