22 de agosto de 2015

Niño mayor

"El tiempo pasa muy rápido, sobre todo cuando eres madre" 

Cuántas veces habremos oído ésta cantinela tintinear en nuestros oídos, cuántas veces. Imagino que casi tantas como "disfruta de cada momento porque crecen muy rápido". Y es que la sabiduría popular es misteriosa y sorprendente, pues a riesgo de inmiscuirse más de la cuenta en asuntos personales, casi siempre tiene algo de razón.


Por eso, hoy me he parado un momento, he echado la vista atrás y me he dicho "dónde está mi bebé" -otra frase inédita, lo sé- Y es que ya hace 5 años que tengo a Cachorro, 5 años ya! No son tantos, sin ir más lejos, mi madre me tiene a mi hace 33, pero eso ya es ... un festival de sentimientos acuñados a golpe de amor y disgustos dignos de un blog secreto.

Hoy he sido consciente de que mi hijo se ha convertido en un niño mayor sin que yo me de cuenta. Bien está que hay detalles palpables que demuestran que ya no es un bebé, pero los detalles importantes son esos que pasamos casi por alto. Esos en los que he caído hoy.

Que tu niño es un niño mayor, en realidad, es muy sencillo de descifrar y ver, os lo digo yo; sólo con ver cómo se esconde en la playa para cambiarse el bañador... no hace falta más. Sobre todo si lo comparas con su reacción de hace dos años, que era la de desnudarse con toda la naturalidad del momento e ir, en cueros, corriendo por el arenal hasta llegar a la orilla para aclarar el bañador. 

Los pequeños detalles son reveladores. 

Ahora tu niño mayor se viste solo, eligiendo sus conjuntos, se peina y pide gomina, te pide consejo sobre si ese tatuaje, indefinido, que le ha tocado en la bolsa de patatas es de niño o niña, no te deja que lo abraces tras haberse caído y mantener la cabeza en sus hombros de milagro... detalles.


Pero, ¿cuándo tienes un niño mayor qué cambia en tu conducta respecto a él? 

La verdad que yo, que a veces me las doy de entendida, de respetuosa en la crianza de mi hijo y bla, bla, bla ... pensé que no había cambiado nada y es más, creía que seguía haciendo las mismas cosas con él y para él. 

Obviamente, adivinaréis, que una vez más estaba equivocada.

Otro detalle de la vida cotidiana me abrió los ojos. Y os lo voy a contar, pues pese a ser una circunstancia que atañe a la intimidad de mi hijo, creo que cuando tenga 10 años y descubra lo que significa que su madre tiene un blog, no se avergonzará o sentirá ganas de matarme con un palo por haberlo compartido con la inmensidad.

Vereis. Un día cualquiera, de éste mismo verano, Cachorro se columpiaba, super fuerte, él solo -desde que aprendió una servidora se sienta a mirar como sube hasta las nubes- al lado tenía a una niña mucho más pequeña, a la que le daba su madre, mientras, su abuela y su tío, por ejemplo, le rodeaban y hacían tontadas mientras iba y venía. 

-"Uy que te cojo", le decía uno y le tocaba los pies. 
-"Arriba, hasta las nubes", le decía el otro. 

Cachorro les miraba atónito, con esa carilla dulce que le caracteriza y yo contemplaba la escena desde mi trono y pensé: "Cachorro echa de menos éstos juegos"

Así que a la mañana siguiente, en el mismo parque, en los mismo columpios, no me senté y me puse a decirle tochadas, a mi niño mayor de 5 años, mientras simulaba que estaba a punto de ser golpeada por sus pies poderosos. 

Cachorro volvió a reírse como cuando era pequeño, mientras iba y venía en el columpio.

Me sentí algo triste porque creo que por el simple hecho de que él tenga 5 años, a veces, peco y le dejo jugar más tiempo solo o le hago menos caso que antes, pues es mayor. 

Pero, ¿de verdad un niño con 5 años es mayor para seguir recibiendo la atención de sus padres? ¿de verdad un niño mayor debe estar jugando sólo todo el rato porque "ya sabe"? 

Creezme si os digo que, en mi opinión, NO. 

Es lógico que pasen ratos de juego en soledad pero no por eso vamos a dejar de jugar con ellos en el parque, en casa o donde se tercie. 

La verdad que desde que he subsanado lo que creo un error veo a Cachorro disfrutar mucho más, lo que no quiere decir que no lo haga también jugando solo. 

Y tu ¿qué piensas al respecto?




8 comentarios:

  1. Tienes razón. Seguimos necesitando a las madres toda la vida. Para reír, jugar, llorar o que nos escuchen. Besos

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    1. Pues sí, Lucía, una madre hace falta siempre aunque "se empeñen" en lo contrario ;D

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  2. Te estaba leyendo y estaba pensando, es verdad que el tiempo vuela, sobretodo cuando tienes hijos, y que, cuando te das cuentas, ves que tu niño ha crecido mucho, pero he "flipado" con lo de no querer los abrazos, me he dicho ¡¡pero si sólo tiene 5 años!! Una cosa es que esos 5 años pasen en lo que parece un suspiro, y otra cosa es que con 5 años sean personas "independientes". Yo estoy deseando que Peque juegue sólo más tiempo, porque reclama mucho nuestra atención, pero de ahí a que "no quiera cuentas" con sus padres, va un abismo.
    Me alegra que Cachorro y tú disfrutéis de juegos comunes.
    Besazos.

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    1. Gracias por tu comentario Irene, que leí hace días y que hasta hoy no pude responder, como mereces.
      Es cierto que el tiempo vuela y sí a mi también me llama la atención cuando mi niño koala ya no quiere que lo cojas en tu regazo tras un golpetazo, sobre todo si hay más gente, porque él ya es mayor. Supongo que es mera evolución hace la madurez y que dependerá muy mucho de cada pequeño, como en todo. Pero creo que es inevitable que despeguen y que llegue el día que ni nos hablen jjjjjjjjjjjj

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  3. Hola hermosa,

    Te leí ayer desde el móvil, pero comentar desde ahí es un horror... A ver si me compro uno de 5.5 pulgadas para que sea como hacerlo desde la tablet, jeje...

    Observo que Cachorro se ha hecho muy independiente, Pitufo lo de esconder su desnudez o no dejar que lo abrace como que no, sigue siendo mi lapilla. Y todavía no tiene esa actitud tampoco con la ropa, los modelitos y el peinado...

    Pero sí es verdad que mi actitud con él ha cambiado mucho porque lo veo mayor. Juego menos con él (a veces me lo reprocha) y me siento mal por no hacerlo, pero a la vez necesito esa "libertad" (libertad para limpiar, hacer la comida y tal, tampoco te creas... ), los dos me reclaman mucha atención y no puedo hacer nada cuando estoy con ellos.

    En fin... que ha aprendido esta semana a columpiarse solo y me sentí fatal cuando te leí, porque yo también me senté ayer en el banco... :_(

    Besos.

    María

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    1. Aissss Maria te leí el otro día y me sentí culpable por lo del banco :/

      Creo que tal vez es algo contradictorio lo de Cachorro pues sigue siendo mi niño Koala para un sinfín de cosas y mantiene la mamitis de cuando era más pequeño, mientras se hace independiente, como bien dices.

      Tengo un preadolescente mimoso y cariñoso, que comienza a separarse de mi :(


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  4. Jooo... Qué nostalgia he sentido leyéndote. Mi pequeñita de 3 añazos se pasa el día diciéndome, "mami, ¿no te acuerdas que soy muy mayorrrr?"... Y yo sigo ahí, resistiéndome a aceptar que sí, que es cierto, que los bebés crecen y dejan de serlo... Menos mal que se convierten en personitas mayores maravillosas, aunque no les puedas arrullar tanto como te gustaría... ;-)

    Un abrazote grande grande.

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  5. Pues opino que estás en todo lo cierto y te diré que me he sentido totalmente identificada contigo. Aunque ellos se hagan (o se crean) mayores, anhelan también esos mimos y esas "tonterías" que les hacíamos cuando eran más pequeños. Que sean más autónomos no quiere decir que no quieran que estemos por ellos.
    A mi me ha pasado exactamente lo mismo que a ti, me he dado cuenta de lo mismo (mi peque tiene casi 5 años).
    Un saludo!

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Tu experiencia y opinión me interesan mucho por eso te animo a que escribas un comentario o si lo prefieres me mandes un e-mail contándome lo que consideres. Muchísimas gracias.

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