19 de abril de 2012

L'amoure de fin de semana

Contra viento y marea, desafiando a la climatología adversa y en viernes 13, Maridin me secuestró a las 18H de mi puesto de trabajo.


Pero no teman, inquietos lectores, el secuestro fue anunciado con antelación, y una sale habitualmente a esa hora de la oficina, así que el secuestro era un montaje.

Bajo la envidia cochina de mis compañeros me introduje en nuestro volido, recién aseado y con olor a rosas silvestres, de esas que brotan en los praderios de la región. Nuestra banda sonora, hasta la primera parada, sería del gusto de Maridin, y por lo tanto no sólo no me sabría ni una sola letra, si no que probablemente ni una sola melodía sería de mi agrado, pero... que importa la música... en un secuestro hay que sufrir, lo mismo que para estar bella, no?

(Pues NO, para estar bella no hay que sufrir, eso es un cuento chino-japones, que se han inventado las esteticién para justificar el dolor que probocan previo pago, por lo que yo me declaro en rebeldía y digo: Deja tu vello al aire!!!)

Así, sin paños calientes, llegamos a Cabezón de la Sal, un pueblo menos pueblo que otros (con esto me refiero a que no hay vacas a simple vista, y para mí, un pueblo pueblo tiene que tener vacas allá donde mires, señores en albarcas, y adoquines en sus aceras, como poco) en donde paramos para tomar un refrigerio, es decir, una cerveza bien grande y fría. 

En un baruco muy mono, del que no recuerdo su nombre, pero muy acogedor, estuve intentando adivinar cual era nuestro destino, pues muy chula creía que lo sabía todo....

La primera sorpresa del viaje: 

Muy lejos me parecía que PapáCachorro me llevaba, más de media hora en coche me parece una eternidad, y encima sin parar de llover... 

Cuando llegamos a Selores, pueblo pueblo, me quedé un poco sorprendida, -a dónde se supone que vamos? -qué se supone que hay aquí a parte de vacas?

Pues que va ser lo que hay aquí el Camino Real de Selores

Al aparcar y empezar a pasear por sus instalaciones me conquistó, pero el lugar me enamoró cuando la amable señorita nos condujo a nuestros aposentos.

Una botella bien fría de champán nos esperaba con sus copitas, una cama gigantesca con dosel, y una bañera redonda, en la misma habitación, en la que cabíamos los rugientes y Cachorro (si este nos hubiera acompañado)

La decoración, un poco cursilona, pero es como debe ser en todo fin d'amour, o eso me parece a mí.

Una sola noche pasamos en tan magnifico hotel, en el que pudimos cenar copiosa y deliciosamente, usar la famosa bañera-piscina, la ducha con hidromasaje... y disfrutar de un desayuno bufete digno de los Dioses del Olimpo.

(mi pequeña recomendación ahí la dejo)

La segunda sorpresa del viaje:

Al parecer Maridin había pensado que Sol sería nuestro aliado y asomaría, por lo que había reservado una segunda noche, en un hotelito rural, cercano al pueblo costero de Suances. 

Como a las 12:00 teníamos que partir de nuestro love-hotel, decidimos no dejarnos amedentrar por la lluvia torrencial y pasar el día en San Vicente de la Barquera. 

En este precioso pueblo pesquero pudimos disfrutar del paisaje y deleitarnos con una rica rica mariscada.

Después de comer, como hacía frío, pusimos rumbo tierra adentro parando a tomar un café en Santillana del Mar, en donde una servidora se mojo desde el primer pelo hasta el último ... el finde comenzaba a tornarse algo gris.

La tercera y última sorpresa del viaje:

Avanzada la tarde, llegamos al segundo hospedaje, el cual se encontraba desierto, sólo había palomas mensajeras arrulladoras de oídos.

Tras llamar al responsable de recibirnos, entendemos dueño del complejo turístico, nos anuncia su retraso y nos demanda que entremos en la casa principal para coger la llave de nuestra habitación, esa habitación con colcha de raso y decorada con alfombras tigrescas y una bañera gigante con burbujitas pero sin calefacción.

Los malos humos de los Rugientes fluían por el ambiente a sus anchas. Entre que si vamos a casa, que si no me da la gana, que si esto que si lo otro, acabamos enfadados, aunque no el uno con el otro, si no los dos con el mundo.

Así que el último destino del amor fue frio, algo cutrelongo, pero esto es secundario pues lo importante es que pudimos disfrutar de un finde realmente romántico y digno de la celebración de nuestro segundo aniversario de bodas.

6 comentarios:

  1. ¡Reina! esto anuncia preñez---así que si después de un hotelito romántico vienen las hormonas a tope mmm me da que la manada crece jaajaj felicidades por esta escapada :) nos corroe la envidia que lo sepas!

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    1. jajaja no querida no hay preñez por el momento, la menstruación activa da fe de ello, jajaja

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  2. Lo importante es que lo disfrutarais juntos. El mal tiempo y la mala leche déjalo en segundo plano.
    Me alegro de la celebración. Bs

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  3. Arggggg!!!!! Ahora mismo, si me vieses, no sabrías si soy una tetera verde echando humo o una mujer verde NO, lo siguiente, llena de envidia!!!!!!
    Joooooo, yo quieroooooooo. Mi marido para sorprenderme se saca las cosas de los bolsillos de los pantalones cuando los tira pá lavar!!!!
    Ainssss, tu maridin si es el macho alfa y el mío uno que pasaba por allí.
    Muchos besitos y espero que tengas muchos "findes" así más.

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    1. jajajajajaja me muero contigo "mi marido para sorprenderme se saca las cosas de los bolsillos..." jajajaja

      pasame su mail y le doy unas pistas ;)

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