4 de abril de 2012

Evolución

El tiempo pasa rápido. Más rápido desde que se es madre. La velocidad no deja espacio para detenerte en los detalles. Sin darte cuenta Tú has desaparecido.

JasonBrooks
Si frenas un segundo y echas la vista atrás seguro que recuerdas a esa joven que usaba tacones de 15 cm, y se arreglaba como si fuera a un cóctel con Lady Di los fines de semana.

Seguro que recuerdas a esa urbanita, rubio platino, que usaba bolsos, en los que ahora cabrían todas tus cosas, en los que no podían faltar un peine, un espejo... y esa pequeña libreta a la que bautizaste "La Chorvo Agenda".

Tal vez te vengan a la memoria esas tardes tontas que pasabas tirada en el sofá de tu casa sin hacer absolutamente nada. En las que por distraerte igual te comías un kilo de patatas fritas o palomitas mientras veías el multicine de antena3, esperando que dieran las 22:00 horas para meterte en la ducha y empezar con el extres propio de una noche de Sábado.

Seguro que recuerdas también a aquella, no tan joven muchacha, que empezó a trabajar o a aquella que, algo más tranquila, cambió las noches por los días. Aquella que se iba con su novio de ruta, a concentraciones moteras y a quien el tiempo le devolvió la sensatez y con ella el moreno de su melena.

En esta muchacha es en la que el tiempo se detuvo cuando recibió la feliz noticia. En la muchacha de trabajo estable, independizada de faldas de su madre, que sigue llendo todos los días a comer a su casa. En la muchacha de la eterna sonrisa. En ti en mi.

Y ahora, que dedicas unos segundos a recordar, te das cuenta que cambiaste el bolso por mochila, las botas altas por botas (al parecer cuando no hay tacón el estatus de "alta" se pierde), las blusas por camisolas, el pantalón por chandal, las mechas por nudos, el tumbin por el jueguin, el limpio por el no se nota. 

Desde el segundo 1 en el que tuviste a tu bebé pegado a ti dejaste de ser Tu y empezaste a ser ella, la madre. Y con toda la responsabilidad y miradas puestas en ti continuas tu aventura, sin darte cuenta de los pequeños detalles que han cambiado. 

¿Por qué no los percibes pero sí los recuerdas?  Porque eres tan feliz que ni te paras a pensar si estas descalza, en braga y camiseta, con una coleta que sujeta cuatro pelos, o si llevas un Chanel cuando abres la puerta al repartidor que trae la compra.

13 comentarios:

  1. No cambiaría nada de lo que tengo ahora por lo que tuve antes, imagino que como tú. Cada momento de la vida tiene lo suyo y se disfruta cuando toca. Que me molaría poder hacer soffing de vez en cuando?... uff, no lo sabes bien, pero que no sea así tiene su recompensa.
    Me ha gustado mucho leer esta entrada

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    1. Muchas gracias Golosi!!!! no tenia muy claro si se entendia lo que queria decir, pero con tu comentario veo que si. Gracias.

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  2. Dios mío! cuando leí lo de las tardes tontas tirada en el sofá sin hacer nada me entró una añoranza... jajaja. Ya ni me acordaba de eso!. Aún así, no cambiaría por nada a mi pequeñín haciendo de las suyas ;)

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  3. Yo tampoco cambiaria a mi Cachorro por nada del mundo!! Un besazo chicas

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  4. Pues yo te prestaba al mío un ratito si quieres más... Jajajaja.
    Me ha encantado tu post.

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    1. jajaja por el momento con el mio sufiente jajajaja. Muchas gracias.

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  5. Ayyyyyyy que sábados!!!! En aquel entonces to tampoco los cambiaba pir nada....

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    1. Aissss cuqui!!! que noche más difusa jejejeje. Pero estoy segura que tu Candela las supera.

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  6. Lo de las botas y el criterio "no se nota" em han llegado al alma. Tienes toda la razón en lo de la añoranza. Suerte que estoy con una mamitis subida de tono y cuando miro a Mi Churrumbel se me olvida todo y no me parece lo de ahora tan malo como parece cuando comparo con lo que tenía antes.

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    1. jejeje efectivamente Sole lo de ahora es muchisimo mejor!!!
      yo también padezco la mamitisaguditis!!! puffff

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  7. Yo estoy en la etapa siguiente, vuelvo a tener tiempo para mi, las tardes de los jueves son mias, y mis hijos ya se quedan solos, no añoro mis tacones ni mis noches locas, añoro tirarme al suelo a jugar, pero verlos ahora que no me necesitan tanto es genial.
    besitos!!

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    1. supongo que cuando el mio sea mayor echaré mucho de menos estos momentos que estoy viviendo con él pues son únicos y ni lo cambiaria por el mejor de los tacones jeje
      Un besazo.

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  8. Qué bonito, Marta... Es así. Dicen que cualquier tiempo pasado nos parece mejor, pero no creo que sea así. En todo caso, cualquier tiempo pasado nos parece taaan diferente a lo que vivimos ahora... Puede dar añoranza en algunos aspectos, pero solo hay que pensar que ya nos llegará otra vez! :P Muaaak!!

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